Fui a una fiesta y me acordé de lo que me dijiste me pediste que no bebiera alcohol. Por eso, bebí una gaseosa. Me sentí orgullosa de mí misma., hice una elección saludable y tu consejo fue correcto.
Y cuando la fiesta finalmente acabó, la gente empezó a conducir sin estar en condiciones. Fui a mi coche con la certeza de que iría a casa en paz.
Nunca podría imaginar lo que me esperaba, mamá...
Ahora estoy tirada en la carretera y oigo a un policía decir: "El chico que provocó este accidente iba borracho".
Mamá, mi sangre está derramada por todos lados y estoy intentando con todas mis fuerzas no llorar. Puedo oír a los médicos diciendo: "Esta chica va a morir".
¿Por qué las personas hacen esto, mamá, sabiendo que va a arruinar vidas?
El dolor me está cortando como un centenar de cuchillos afilados. Dile a mi hermana que no se asuste, mamá. Dile a papá que sea fuerte. Os quiero tanto que me gustaría que me pudieras abrazar y dar un último beso. Alguien debería haber aconsejado a aquel chico que está mal beber... Tal vez si sus padres se lo hubieran dicho yo ahora estaría viva... Mi respiración se está debilitando, mamá, y tengo mucho miedo...
Me gustaría poder decirte que te quiero, mamá... no siento mi cuerpo, no puedo más, mamá, te quiero...Adiós...".
Estas palabras fueron escritas por un periodista de Informativos Telecinco que presenció un accidente de tráfico en 1997. La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras a los allí presentes.
“No juegues con tu vida y menos con la de los demás”
sábado, 20 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario