sábado, 20 de febrero de 2010

Controlando sus emociones.

Pregúntate a ti mismo: ¿Dónde me lleva mis emociones?
Es importante que permitas que la Palabra de Dios controle tus emociones y decisiones.
Cuando tus pensamientos están en orden con la Palabra, tus emociones se alinearan, y tendrás paz y seguridad.
Aprenda a controlar tus pensamientos, porque tus emociones seguirán tus pensamientos.
No permitas que tus decisiones sean basadas a como tú te sientas.
El mundo tiene un dicho, “Si te sientes bien, entonces tiene que ser bueno,” pero como Creyente, tú tienes que seguir la Palabra, de la manera en la cual trates tus emociones determinarás si estás experimentando la bendición o la maldición.
La maldición que vino sobre la humanidad después que Adán y Eva pecaron fue que las emociones tratarían de gobernar a las personas, la fuerza que hará que controles tus emociones es una fuerza divina que viene de Dios para dirigir tu vida hacía donde Él ha diseñado que vaya.
El grado en cual tú ganes control sobre tus emociones, es grado en el cual caminarás, hacia la voluntad de Dios para tu vida, no tomes decisiones basadas en emociones, toma decisiones basadas en la voluntad de Dios.
Proverbios 16:32, dice que una persona que puede controlar sus emociones es más poderosa que aquella que toma una ciudad.

¿Qué clase de pensamientos hay en tu mente?

¿Qué clase de pensamientos son los que gobiernan tu vida?
La Biblia dice que los cristianos tenemos la mente de Cristo, pero ¿Será que mi mente está totalmente gobernada por Cristo?
El enemigo número uno de nuestra mente es Satanás, quien utiliza toda clase de pensamientos para atarnos a un vida carnal llena de pecado, pero Dios quiere que nosotros entendamos que nuestra mente tiene que ser gobernada totalmente por El.
Alguien puede decir: “Es que no puedo dejar de pensar en el pecado”.
Amado hermano, no puedes evitar que en cualquier momento un pensamiento negativo venga a tu mente, pero si puedes evitar que ese pensamiento haga nido en ti. ¿Qué quiero decir con esto?, pues que nosotros somos quienes permitimos o no que los pensamientos de parte del enemigo anden en nuestra mente.
Cuando tú y yo nos sumergimos en la presencia Dios, nuestra mente estará inmune a los ataques del enemigo, ¿Por qué?, pues porque una mente que se sumerge en la presencia de Dios es una mente que estará llena de pensamientos positivos que lo llevaran a la victoria contundente contra cualquier ataque del enemigo.
La mejor forma de renovar nuestra mente y nuestros pensamientos es ir a la presencia de Dios, para tener una mente libre de pensamientos negativos también es necesario mantenernos en constante movimiento, ¿Cómo?, pues sirviéndole al Señor, cuando tu le sirves al Señor tu mente no tiene oportunidad de estar pensando en otra cosa más que agradar a Dios con tu servicio.

Durmiendo durante la tormenta

Un joven aplicó para un empleo de obrero en una granja. Cuando el granjero le preguntó sobre sus calificaciones, él dijo: “Puedo dormir cuando el viento sopla”. Esto sorprendió al granjero, pero como le cayó bien el joven, lo empleó.

Unos pocos días más tarde, el granjero y su esposa fueron despertados en la noche por una violenta tormenta, rápidamente comenzaron a revisar las cosas para ver si todo estaba seguro hallaron que las ventanas de la granja habían sido aseguradas, un buen suministro de leña había sido colocado junto a la chimenea.

El joven dormía profundamente.

El granjero y su esposa inspeccionaron entonces su propiedad. Hallaron que todas las herramientas habían sido colocadas en el depósito, libre del efecto de los elementos, el tractor había sido movido al garaje, el granero estaba adecuadamente bajo llave. Todo estaba bien.

El granjero comprendió entonces el significado de las palabras del joven: “Puedo dormir cuando el viento sopla”. Porque el obrero hizo su trabajo leal y fielmente cuando los cielos estaban claros, estaba preparado para la tormenta cuando esta vino. Así que cuando el viento sopló, él no tuvo temor. Pudo dormir en paz.

Cuando caminamos en la diligencia, la productividad y la responsabilidad, entonces podemos descansar sabiendo que justo hemos hecho lo que teníamos que haber hecho. Estás siendo responsable en lo que haces? Entonces duerme en paz.

Salí de fiesta mamá.

Fui a una fiesta y me acordé de lo que me dijiste me pediste que no bebiera alcohol. Por eso, bebí una gaseosa. Me sentí orgullosa de mí misma., hice una elección saludable y tu consejo fue correcto.
Y cuando la fiesta finalmente acabó, la gente empezó a conducir sin estar en condiciones. Fui a mi coche con la certeza de que iría a casa en paz.
Nunca podría imaginar lo que me esperaba, mamá...
Ahora estoy tirada en la carretera y oigo a un policía decir: "El chico que provocó este accidente iba borracho".
Mamá, mi sangre está derramada por todos lados y estoy intentando con todas mis fuerzas no llorar. Puedo oír a los médicos diciendo: "Esta chica va a morir".
¿Por qué las personas hacen esto, mamá, sabiendo que va a arruinar vidas?
El dolor me está cortando como un centenar de cuchillos afilados. Dile a mi hermana que no se asuste, mamá. Dile a papá que sea fuerte. Os quiero tanto que me gustaría que me pudieras abrazar y dar un último beso. Alguien debería haber aconsejado a aquel chico que está mal beber... Tal vez si sus padres se lo hubieran dicho yo ahora estaría viva... Mi respiración se está debilitando, mamá, y tengo mucho miedo...
Me gustaría poder decirte que te quiero, mamá... no siento mi cuerpo, no puedo más, mamá, te quiero...Adiós...".
Estas palabras fueron escritas por un periodista de Informativos Telecinco que presenció un accidente de tráfico en 1997. La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras a los allí presentes.
“No juegues con tu vida y menos con la de los demás”